¿Qué cosas existen realmente? Explorando el concepto de creación

¿Qué significa que Dios cree?

En teología, a menudo escuchamos la afirmación: «Dios es el Creador». Esto parece bastante simple, pero la pregunta que surge naturalmente es: **¿qué es la creación**? ¿Qué significa realmente decir que Dios creó todo? Este artículo explora las profundas implicaciones de la creación y la realidad, profundizando en los reinos físico y abstracto que se dice que Dios creó.
Examinaremos los puntos de vista filosóficos y teológicos sobre la creación, incluida la naturaleza del tiempo, el espacio, los objetos abstractos y la diferencia entre lo que realmente existe y lo que podría considerarse ficticio.

La fuente de toda realidad

La doctrina de la creación afirma que **Dios es la fuente de toda realidad** fuera de Él mismo. Todo lo que existe debe su existencia a Dios. Este concepto es central para comprender la creación en la filosofía religiosa. Significa que, aparte de Dios, nada existe de forma independiente; Dios es la causa última y sustentador de todo.
Pero ¿qué incluye “todo”? La realidad abarca más que solo los objetos físicos que encontramos a diario. Se extiende a todo lo que hay en el universo: **tiempo, espacio, energía** y todos los reinos espirituales, como la existencia de ángeles u otros seres espirituales. Si estas entidades espirituales existen, también son creaciones de Dios.

Creación de Objetos Abstractos

Un aspecto particularmente intrigante de la creación es la existencia de **objetos abstractos**. Estos incluyen cosas como números, proposiciones y verdades matemáticas. En filosofía, los objetos abstractos son entidades no físicas que existen fuera del espacio y el tiempo. Algunos filósofos sostienen que estos objetos son independientes de la creación de Dios, mientras que otros creen que los objetos abstractos se basan en la **mente de Dios**.
Por ejemplo, números como **2+2=4** o conceptos como **justicia** y **verdad** pueden parecer eternos, pero desde esta visión teológica, su existencia depende del poder creativo de Dios. Incluso se cree que **la lógica y la causalidad**, que gobiernan cómo pensamos y razonamos, se originan en la mente de Dios. Esto significa que Dios no es sólo el creador del universo físico sino también la fuente de los principios y leyes que sustentan la existencia.

El aspecto temporal de la creación

Un elemento importante y a menudo mal entendido de la creación es su **naturaleza temporal**. Cuando la gente piensa en Dios creando el mundo, a menudo imaginan un momento estático, un momento en el que Dios simplemente hizo que todo existiera. Sin embargo, la creación está profundamente ligada al concepto de tiempo.
El filósofo en esta discusión explica que Dios no simplemente creó el mundo y lo dejó; Él creó todo en un **momento específico**. Esto implica que el universo y todo lo que contiene no siempre ha existido. Antes del acto de la creación, sólo Dios existía en un estado intemporal. El universo y todas las formas de realidad, tanto físicas como abstractas, surgieron cuando Dios quiso que existieran.

Tiempo y espacio como creaciones

Curiosamente, **el tiempo y el espacio en sí** son creaciones de Dios. En la cosmología moderna, los científicos suelen discutir los orígenes del universo en términos del **Big Bang**, un momento en el que el tiempo y el espacio surgieron por primera vez. Esto se alinea con la visión teológica de que Dios creó el tiempo y el espacio en un momento particular. El tiempo no existía antes de la creación del universo; nació junto con el mundo físico.
Este concepto de creación también se extiende más allá de los aspectos físicos del universo. Incluye la idea de que la **causalidad**, las relaciones entre causa y efecto, son parte de lo que Dios creó. Todo lo que existe, ya sea en el ámbito físico o en conceptos abstractos, proviene del acto creativo de Dios.

Entidades ficticias e inexistencia

Una de las distinciones que hacen los filósofos cuando analizan la creación es la diferencia entre **lo que realmente existe** y lo que podría considerarse ficticio o imaginario. Por ejemplo, personajes como **Sherlock Holmes** son entidades ficticias. No existen de la misma manera que los objetos físicos o abstractos. Dios no creó a Sherlock Holmes como un ser real; sólo existe dentro de las historias escritas sobre él.
El filósofo explica que algunos pensadores podrían argumentar que personajes de ficción como Sherlock Holmes podrían ser objetos abstractos, existiendo de alguna manera conceptual. Sin embargo, la opinión más común es que estos personajes de ficción no tienen existencia independiente; son simplemente ideas formadas en la mente de las personas.

Existencia dependiente de Dios

En última instancia, lo que existe **fuera de Dios** depende enteramente de Su poder creativo. Ya sea que estemos hablando del universo físico, de seres espirituales u objetos abstractos, **toda existencia se debe a Dios**. Incluso el tiempo y el espacio, que parecen tan fundamentales para nuestra realidad, nacieron en un punto específico, enfatizando que la creación es un acto temporal.
Esta visión contrasta radicalmente con las ideas que sugieren que el universo o la realidad siempre ha existido. En el marco teológico nada existía antes de la acción creadora de Dios. El universo no es eterno, como tampoco lo son las leyes y principios que lo gobiernan.

Creación y realidad: el panorama general

Al explorar lo que Dios ha creado, obtenemos una comprensión más clara del **alcance de la creación**. El poder creativo de Dios se extiende mucho más allá del mundo físico. Abarca todo, desde el universo material hasta los conceptos abstractos, e incluso el tejido del tiempo y el espacio. Esta visión de la realidad muestra cuán profundamente entrelazada está la creación con todos los aspectos de la existencia.
Para quienes aceptan esta perspectiva teológica, **todo lo que existe depende de Dios**. No existe ningún reino, ningún principio ni ninguna entidad que exista fuera de Su voluntad creativa. Esta comprensión nos invita a considerar la inmensidad de la realidad, desde las galaxias más grandes hasta las más pequeñas y las verdades espirituales más profundas.

Conclusión: La creación lo abarca todo

Comprender la naturaleza de la creación revela cuán vasto y abarcador es el papel de Dios en hacer realidad la realidad. Dios no es sólo el creador del **universo físico**, sino también el **sustentador de toda existencia**, incluidas las entidades abstractas como los números y la lógica. Este concepto de creación enfatiza que nada existe aparte del poder creativo de Dios, ya sea en el mundo material o en los reinos abstractos.
Si este tema de la creación y la realidad le intriga, le invito a explorar más en la discusión completa disponible aquí: William Lane Craig – ¿Qué cosas existen realmente?.